martes 2 de febrero de 2010

EL AMOR ES EMPATÍA, NO ES COMPASIÓN...

"El auténtico amor no siente compasión.

El auténtico amor siente empatía.


ES EMPATÍA , NO COMPASIÓN.


Compasión significa:

"Tú eres infeliz y a mí me gustaría ayudarte.

Yo permanezco fuera. Te doy la mano. No me afectas.

De hecho, en el fondo, disfruto con ello.

Me encanta que alguien me esté dando la oportunidad de sentirme tan drogado".


ESTO ES ALGO VIOLENTO!!

La empatía es totalmente diferente.


Empatía significa:

"Me siento igual que tú. Si eres infeliz, siento tu infelicidad.
Me roza, me afecta. No como alguien que está fuera sino como si yo formara parte de tu ser".
EL AMOR ES EMPATÍA, NO ES COMPASIÓN...

Hará falta un poco de tiempo para que haya amor, porque la mayor parte de las personas son sádicas, ellas son infelices y están intentando probar que son mesías, auxiliadores que resuelven las infelicidades de los demás.
Pero si tú eres feliz, atraerás a gente que no tenga estas paranoias; gente que simplemente es feliz y a la que le gustaría compartir su felicidad contigo.

Ahí radica su belleza:

"Si eres feliz y te encuentras con una relación, te sientes bien, compartes, pero no dependes de ella.
No te conviertes en un esclavo, no te vuelves adicto a ella, porque puedes ser feliz sin ella".

OSHO

sábado 9 de enero de 2010

ENTREGA Ó VOLUNTAD???


La entrega no puede posponerse; la voluntad sí puede ser pospuesta.
De modo que con la voluntad puedes tomarte tu tiempo, vidas, y puedes ir trabajando lentamente.
Pero con la entrega no hay dónde ir y no puedes pensar en el futuro; el futuro no está permitido.
Si dices:
«El de la entrega es mi camino y algún día sucederá»
te estás engañando a ti mismo.
Si el de la entrega es tu camino, la entrega habría sucedido ya.


Alguien le preguntó a Mozart,
¿Quién es tu Maestro? ¿De quién aprendiste música?»
Mozart le contestó,

«No hay nadie que sea mi Maestro.
La he aprendido solo, por mí mismo».
El que le preguntaba le dijo,
«Entonces dime, ¿puedo también yo aprender por mí mismo?»
Mozart le contestó,
«Yo nunca le hice esta pregunta a nadie.
Hasta para saber esto has venido a mí a preguntármelo, de modo que te será difícil aprender música por ti mismo. Incluso esto lo has tenido que preguntar a alguien: si eres capaz de aprender música sin Maestro.
Necesitas de un Maestro hasta para decidir esto!
Así que no podrás».
El hombre insistió. Le dijo,

«¿Por qué? ¿Si tú fuiste capaz, por qué no yo?»
Mozart le dijo,

«Si fueras capaz de hacerlo, ya lo habrías hecho».

Así que si la entrega pudiera suceder y tú estuvieses en condiciones para ello, ya habría sucedido.

No puedes escogerla. Elige la voluntad, porque tiene afinidad con el elegir.
Con la entrega, el elegir no tiene afinidad. La elección necesita de la voluntad. Escoge pues la voluntad, y trabaja duro.
Y sólo pueden pasar dos cosas. O bien tienes éxito o bien fracasas; pero esfuérzate al máximo de modo que si tienes éxito, éste sea total, y si fracasas, que el fracaso sea total, y esa condición de totalidad decidirá.
Los tibios y mediocres esfuerzos no conducen a ninguna parte, pues nunca puedes determinar cuál es tu tipo esforzándote a
medias. Con tímidos y tibios esfuerzos nunca podrás decidir cuál es tu tipo. Nunca podrás saberlo.

¡Trabaja duro!

O bien ten éxito totalmente, o bien fracasa totalmente.
De ambas maneras llegarás al mismo punto.
Si triunfas plenamente, la voluntad desaparecerá.
Al ser perfecta, muere. Si fracasas totalmente, entonces la ausencia de voluntad se volverá una señal y luego vendrá la entrega.
Todos los esfuerzos pertenecen al camino de la voluntad. Cuando alguien se esfuerza con todo su corazón y falla, se abre el otro camino.
¡Es un camino sin preparación!
Es como una puerta de emergencia. En un accidente de aviación utilizas las puertas de emergencia.
Puede que no te hayas ni dado cuenta de que existen.
No tienes porqué.
Por lo general, abres, entras y sales por la puerta corriente, la usual. La puerta de emergencia sólo se abre cuando hay una emergencia y un colapso total.

En ese instante las puertas corrientes no valen.
El entregarse es la puerta de emergencia. Empieza con lo usual, la voluntad. Cuando la voluntad falla totalmente, se abre la puerta de emergencia y sales fuera. Y si triunfas, no hay necesidad de que la puerta de emergencia se abra.
Puede que ni te enteres de que existe. Puedes llegar a tu destino sin saber que había una puerta, una puerta de emergencia que podía haber sido abierta en cualquier instante.
Por eso no puedes empezar con la entrega, nadie puede.
Todo el mundo ha de empezar con la voluntad.
Sólo tienes que recordar una cosa:

Sé siempre total en lo que hagas para que así puedas decidir el camino adecuado.




OSHO

lunes 14 de diciembre de 2009

APRENDE A TRANSFORMAR TUS VENENOS EN MIEL!!1




¿Cómo serán transformados?

Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia.

Te estoy revelando uno de los mayores secretos.

Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra.

No cooperes con ella, no la reprimas.

Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.

Recuerda una cosa:

nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...

Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente. Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti.

El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.

No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo.

La negatividad genera más negatividad.

La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen. La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras.

¡Y aún continúan!

Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento. La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo. Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa. Detente. La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.

Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax... y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar.

Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo.

Ahora puedes hacer algo. Hazlo ahora.

Espera siempre el momento positivo.

Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo. Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia.

No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no.

No estoy diciendo eso. No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida.

No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia.

No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno.

Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti.

¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior?

Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro.

No, todos tienen la posibilidad de asesinar.

Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos.

Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.
OSHO

miércoles 25 de noviembre de 2009

EQUILIBRIO Y ARMONÍA NATURAL




Mi vida entera ha estado dedicado sólo a un simple problema: cómo unir el amor y la meditación, porque sólo con este encuentro, una nueva humanidad es posible.




Y sólo en el encuentro del amor y de la meditación, la dualidad del hombre y la mujer, la desigualdad del hombre y la mujer, desaparecen.

El Movimiento de Liberación de la Mujer es un fracaso.


No estoy comprometido directamente en la Liberación de la Mujer; estoy preocupado por la liberación de todos, porque si la mujer no se libera, el hombre tampoco será liberado.


Funcionan entrelazados, como el carcelero y el encarcelado; están ligados entre sí.




Ni el hombre ni la mujer están liberados, ambos viven una esclavitud impuesta por ellos mismos, en la esperanza de que esclavizando al otro, serán libres.


Pero el otro tiene sus propios modos para esclavizarle.

Sólo en la meditación, en el silencio, donde el amor florece, existe, sin ninguna pelea, sin lucha, una armonía natural, igualdad, un equilibrio natural.


Y si es natural, tiene su propia belleza.
Osho

martes 3 de noviembre de 2009

"EXISTE EL PLACER Y EXISTE LA DICHA. RENUNCIA A LO PRIMERO PARA POSEER LO SEGUNDO"

Quien medita disfruta más de la música, disfruta más de la poesía, disfruta creando algo.

Esas personas disfrutan de la naturaleza, de su belleza. Disfrutan del silencio, disfrutan de lo que nunca habían disfrutado antes, y eso es mucho más duradero.

Incluso si se para la música, algo persiste.
Y no es un alivio. La diferencia entre el placer y esta clase de felicidad consiste en que no es un alivio, sino un enriquecimiento. Te sientes más pleno, empiezas a desbordarte. Al escuchar buena música, algo estalla en tu ser, surge una armonía en ti: te haces música.

O, al bailar, de pronto te olvidas de tu cuerpo; tu cuerpo es ingrávido. La gravedad pierde su poder sobre ti.

De repente te encuentras en otro espacio: el ego no es tan sólido, el bailarín se funde y se fusiona con la danza.
Esto es mucho más elevado, mucho más profundo que el placer que se obtiene de la comida o del sexo.

Esto es algo profundo, pero no lo supremo.

Lo supremo solo ocurre cuando estás plenamente despierto, cuando eres un Buda, cuando ha desaparecido todo el sueño, cuando todo tu ser está lleno de luz, cuando no hay oscuridad en tu interior.

Toda la oscuridad ha desaparecido y, junto con la oscuridad, el ego.

Han desaparecido todas las tensiones, las angustias, las ansias.

Te encuentras en un estado de absoluta satisfacción.

Vives en el presente; se acabaron el pasado y el futuro.

Estás por completo aquí.

Este momento lo es todo.

Ahora es el único tiempo y aquí es el único espacio.

Y de repente el cielo desciende sobre ti.

Eso es la dicha. Eso es la verdadera felicidad.
Busca la dicha; es tu derecho inalienable.

No sigas perdido en la jungla de los placeres; elévate un poco. Ve en busca de la felicidad y después de la dicha.

El placer es animal; la felicidad es humana; la dicha, divina.

El placer te ata, es una esclavitud, te encadena.

La felicidad te afloja un poco la cuerda, te da un poco de libertad, pero solo un poco.

La dicha es la libertad absoluta. Empiezas a avanzar hacia arriba; te da alas. Dejas de formar parte de la grosera tierra; pasas a formar parte del cielo. Te conviertes en luz, en alegría.
El placer depende de los demás. La felicidad no depende de otros, pero de todos modos es algo distinto de ti. La dicha no depende de nada, ni es nada distinto de ti; es tu ser mismo, es tu naturaleza misma.
Buda Gautama dice:

«Existe el placer y existe la dicha. Renuncia a lo primero para poseer lo segundo».
Medita sobre esto lo más profundamente posible, porque contiene una de las verdades más fundamentales.

Hay que comprender estas cuatro palabras, reflexionar sobre ellas.

La primera es placer, la segunda, felicidad, la tercera, alegría, y la cuarta es dicha.
OSHO

viernes 2 de octubre de 2009

NUNCA POSPONGAS PARA MAÑANA.

Cuando llegas a un Maestro se presenta ante ti un reto aún mayor: tienes que decidir, y la decisión es acerca de lo desconocido, y ha de ser total y absoluta, irreversible.

No es un juego de niños; es un punto sin retorno.

Despertará un gran conflicto en tu interior.

Pero no sigas cambiando de Maestro continuamente porque esta es la manera en la que evitas mirar en tu interior.

Y permanecerás suave, infantil.

La madurez no se producirá en tu interior.
Sólo lo desconocido puede llamarte porque es algo que no has vivido todavía; no te has adentrado en ese territorio.

¡Avanza! Algo nuevo puede ocurrir ahí.
Decide siempre a favor de lo desconocido, cualquiera que sea el riesgo, y crecerás continuamente.

Pero si continúas decidiendo a favor de lo conocido, te mueves en círculo con el pasado una y otra vez.

Continúas repitiendo lo mismo, como si fueras un disco en un gramófono.
Y decide. Cuanto antes lo hagas, mejor.

El posponer es simplemente estúpido.

Mañana también tendrás que decidir, así que

¿por qué no hoy?

¿Acaso crees que mañana serás más sabio que hoy?

¿Crees que mañana estarás más vivo que hoy?

¿Crees que mañana será más joven que hoy, más fresco que hoy?
Mañana serás más viejo, tendrás menos valor; mañana tendrás más experiencia, serás más astuto; mañana la muerte estará más cerca; empezarás a temblar y sentirás más miedo.

Nunca pospongas para mañana.

¿Y quién sabe?

El día de mañana puede llegar o no.

Si tienes que decidir, debes hacerlo ahora.

OSHO

domingo 13 de septiembre de 2009

LA VIDA SÓLO PUEDE CONOCERSE CON UN CORAZÓN SENCILLO.

La cabeza es muy compleja y la vida muy simple.

Con una cabeza compleja resulta muy difícil entender una vida simple y sencilla.

Un niño la puede comprender mejor. Mantiene una relación con la vida. Un poeta la comprende mejor.

Mantiene una relación. Un místico la entiende mejor, su comprensión es muy profunda porque aparta su cabeza a un lado.

Mira a través de los ojos de un niño. Aborda las cuestiones maravillándose, asombrándose.

Se sorprende a cada paso. Carece de ideas, no tiene ideas que proyectar. Carece de prejuicios: no es hinduista, ni musulmán, ni cristiano.

Simplemente es. Su corazón palpita, y es tierno.

Ésos son los requerimientos necesarios para saber qué es la vida.

La vida es muy simple.

De vez en cuando aparca la cabeza, decapítate, mira sin nubes en los ojos... sólo mira.

De vez en cuando siéntate a la vera de un árbol... y sólo siente. A la vera de una cascada... escucha.

Túmbate en la playa y escucha el fragor del mar, siente la arena, su frialdad, o mira las estrellas, y deja que ese silencio te penetre.

Observa la noche oscura y permite que esa oscuridad aterciopelada te rodee, te envuelva, te disuelva.

Ése es el camino del corazón sencillo.

OSHO